13 Oct 2021
Los famosos también hablan abiertamente de sus problemas de salud mental para romper el tabú social

POR: Javier

Ansiedad y estrés / Noticias / Psicología general

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El pasado 10 de octubre se celebró el Día Mundial de la Salud Mental, una de las enfermedades invisibles más devastadoras, sufridas en silencio y que afectan a millones de personas en el mundo. Por este motivo, Unicef España ha puesto en marcha la campaña en redes sociales #EnMiMente para normalizar y visibilizar este problema de salud ya que, según la Confederación de Salud Mental España, el 6,7% de la población padece de depresión y ansiedad y 1 de 4 personas tiene o tendrá en nuestro país algún síntoma en su vida.

Por ello, es importante la comunicación y no juzgar. De ahí que sea fundamental que numerosos rostros conocidos hablen de sus patologías para hacer un frente común ante la depresión, el estrés, esquizofrenia, TOC, adicciones o pensamientos suicidas. En los últimos Juegos Olímpicos en Tokio, la cuatro veces campeona olímpica Simone Biles (24) confesó su drama interior y decidió parar: “He tenido demonios mentales” y para no molestar a nadie admitió que hace un año “dormía mucho porque era lo más parecido a la muerte sin hacerme daño”. Aquellas palabras se clavaron como dardos en el corazón de millones de personas. Pero ella no es la única que ha dado la cara. Mariah Carey (52), Martin Scorsese (78), Megan Fox (35), Catherine Zeta-Jones (52) y Britney Spears (39) padecen trastorno bipolar en diferentes grados, de ahí que la ex princesa del pop haya estado tutelada y que la esposa de Michael Douglas ingresara en centros específicos. De hecho, cuando en 2011 le diagnosticaron oficialmente la enfermedad le ingresaron en cuatro ocasiones.

En Hollywood hay super estrellas que no han tenido miedo a confesar públicamente cómo sienten y padecen. También es el caso de David Beckham (46), Cameron Diaz (49) y Leonardo DiCaprio (46) quien, a pesar de tener obsesiones y manías (suele pisar los chicles pegados en el suelo desde el set de rodaje hasta su roulotte), ha logrado cobrar 30 millones de dólares por película hasta amasar una fortuna de 230 millones. En el caso del futbolista, su trastorno obsesivo compulsivo consiste en tenerlo todo ordenado por pares y en línea recta y si pernocta en algún hotel ha de poner todos los libros y papeles dentro de los cajones. El ex presidente Donal Trump (75) padece misofobia, por lo que en la mayoría de encuentros nunca suele estrechar la mano por temor a contagiarse.

LOS MÁS MEDIÁTICOS DE ESPAÑA

En nuestro país, uno de los casos mediáticos más famosos ha sido el de Raquel Mosquera (53), que ha sido ingresada en diversas ocasiones por brotes psicóticos en el Hospital Puerta de Hierro o en la López Ibor. Pero no nos confundamos. Incluso los aparentemente más fuertes, como los futbolistas de primera, también cae en el pozo negro de la depresión, como le ocurrió a Iniesta (37) a raíz del fallecimiento en 2009 de su amigo, el futbolista Daniel Jarque y por una serie de lesiones que motivaron que cayera en un pozo (casi) sin fondo. Con la ayuda de una psicóloga y varios psiquiatras logró vencer a la enfermedad y marcó el gol que dio la victoria a España en los Mundiales de Sudáfrica. Esta misma enfermedad la ha padecido Kiko Rivera (37), que dejó de ejercer su profesión como DJ durante unos meses para recibir el tratamiento adecuado ya que confesó en GH DÚO que su adicción a las drogas motivó que cayera a nivel mental.

En una profesión tan inestable como la actuación, hay intérpretes que no suelen llevar demasiado bien los parones. Es lo que le sucedía a Alfonso Bassave (41), que le daba vueltas continuas a la cabeza de por qué no le contrataban, se encerraba en sí mismo y se culpabilizaba. Pero con la ayuda profesional logró soltarse y expresar lo que sentía. Pastora Soler (43) se retiró porque tenía pánico escénico, por lo que se mantuvo alejada del público durante dos años. El actor argentino Ignacio Serricchio (39) sufrió un duro golpe cuando su hermano pequeño Alejandro falleció hace cinco años al quitarse la vida por la depresión que padecía. Desde entonces, este galán afirmó a los cuatro vientos que “quiero ser la voz y el apoyo de los que sufren depresión y enfermedades mentales. Es mi nueva misión en la vida”. En España, la inversión del Gobierno para paliar los temas de salud mental es prácticamente tan vergonzosa como inexistente.

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